Anime

Reseña | Amor de gata

No tenemos pruebas pero tampoco dudas que, Amor de Gata será una de las mejores películas de anime de 2020. Aquí nuestra reseña:

A estas alturas todavía no encuentro una explicación del porqué esta película llamó tanto la atención entre los espectadores, sobre todo porque su campaña de publicidad fue la normal dentro de Netflix, ¿habrá sido por el estudio de animación?, ¿fue su director?, ¿la calidad de animación que se apreció en el tráiler? Hablemos de todo ello. Cabe mencionar que bajo el concepto de opinión estas ideas fueron escritas y recordarles que NO HAY SPOILERS.

Nakitai Watashi wa Neko wo Kaburu, (A Whisker Away o Amor de Gata) como también es conocido es una película del género de drama, fantasía y romance que tiene como protagonista a Miyo Sasaki, una chica alegre y enérgica que hace lo posible para que el chico que le gusta la note, incluso molestarlo. Con pocas ideas y sin estar dispuesta a rendirse, Miyo conoce a un extraño vendedor de máscaras que son capaces de convertirla en gato, para su sorpresa, esto funciona para mejorar su relación.

EL PODER DE LA JUVENTUD

Ante el revuelo que incrementaba conforme se acercaba la fecha de estreno de esta película me di a la tarea de buscar pistas por lo más obvio: su estudio de animación y lo que resultó fue sorprendente porque amigos míos, estamos lidiando con un prodigio. Hiroyasu Ishida quien es apenas unos años mayor que yo es el fundador de Studio Colorido el cual es tan joven como él al abrir sus puertas apenas en 2011 no sin antes haber reventado las redes sociales por varios trabajos amateur, llamando la atención de los círculos más prodigiosos de la industria.

Es por lo anterior que definir el estilo de Studio Colorido es hablar prácticamente de la personalidad y carácter de Ishida-senpai en la que sus obras, tanto la más representativa (Taifuu no Noruda) como Amor de Gata, son en esencia delicadas, sensibles, concisas y ambiciosas cuya principal característica obviamente es el uso del color, hablemos del apartado técnico:

ENTRE LA REALIDAD Y LA FANTASÍA

Cuando los ojos veteranos aprecian la composición del filme son capaces de distinguir la influencia detrás de ella como la de Makoto Shinkai y el estudio Ghibli donde el primero es bien conocido por adornar escenas haciéndolas lucir más hermosas y extraordinarias que en la realidad, con colores brillantes y en tonalidades cálidas; mientras que el segundo mantiene sus escenarios reales simples con colores neutros y escenarios de fantasía con cierto grado de complejidad, luminosidad y dinamismo. En resumen, estas características fueron las que dieron vida a Amor de Gata.

En la película podrán apreciar panoramas, paisajes, fotografía y escenas basados en la realidad muy al estilo de Makoto Shinkai pero con la diferencia que Studio Colorido usa una paleta de colores sobria y cálida, más definida y con gran atención a los detalles como manchas de suciedad en las paredes, la oxidación de los metales, rasguños en la madera o el desgaste de pintura lo que regala más familiaridad al espectador porque son las texturas, materiales y pelaje lo único que resalta. Como siempre les digo: menos es más, los adornos nunca son necesarios.

De igual forma y aunque a menor medida, los escenarios de fantasía son al estilo de Ghibli donde se usan acabados y colores intencionalmente llamativos y desiguales para que sean las criaturas de este mundo las que sobresalgan, además de que por sí mismas son dinámicas y con tendencia a exagerar movimientos. Esto no me extraña cuando dentro del personal clave de Ishida-senpai se encuentra Youjirou Arai quien también en sus veintitantos entró en la nómina de Ghibli y ascendió como director en Studio Colorido en sus últimos proyectos, como en la antes mencionada Taifuu no Noruda.

CASI UN ÍNTIMO DE LA PERFECCIÓN

Por otro lado, algunos analistas y reseñistas conocedores de Studio Colorido han comparado su diseño de personajes con el estilo de Mamoru Hosoda en cuyo repertorio se encuentran obras importantes como Mirai no Mirai, El Niño y la Bestia, Los Niños Lobo y mi favorita, La Chica que Saltaba a Través del Tiempo. Esto porque en Amor de Gata es posible ver mayores expresiones faciales y corporales que en cualquier trabajo de Shinkai o Ghibli… como lo podrán intuir, no tiene nada que envidiarles, pero no deja de tener algunos puntos a considerar:

Cuando se tiene un diseño de fondos tan elaborado lo que menos se quiere es jugar demasiado con los movimientos de cámara ya que eso solo complica más el trabajo así que un recurso común son los “valores de plano”, es decir, la distancia focal de la cámara para la que existen muchos tipos, sin embargo, los más usados en Amor de Gata son los planos medios cortos (de la cabeza a mitad del pecho), los primeros planos (los que destacan la mirada y los gestos) y los planos detalle para destacar elementos específicos.

Cada uno de estos tipos de plano tienen diferentes grados de cuidado por lo que la falla surgió cuando los usaron al mismo tiempo en una escena lo que no solo estropea cada captura, sino que el espectador no sabe a dónde mirar y se pierden detalles. Solo pasa una vez, quizá desapercibida para muchos, pero si yo lo noté, los analistas seguramente se tiraron al suelo por ese descuido, en este sentido siempre es mejor realizar una sola secuencia o si van a usar viñetas, mantener la mayoría de ellas fijas.

MI PROPIA CORAZONADA

El maravilloso trabajo técnico del estudio en Amor de Gata me dejó tan sorprendida como satisfecha pero aún no había terminado de comprender la razón del alboroto de todos nosotros así que decidí buscar mi segunda pista más obvia: su director quien es nada menos que Junichi Sato, conocido por su desempeño en el mismo puesto en Sailor Moon mientras que en el guión se encuentra Mari Okada, una de las mejores guionistas de los últimos tiempos gracias a trabajos como Rozen Maiden, Basilisk y su más grande halago de la crítica, Maquia: When the Promised Flower Bloom.

Con este par de magnates liderando el proyecto lo único que podemos esperar es una historia que logra dejar huella en el corazón por todos los personajes que en ella aparecen. En Amor de Gata tenemos una protagonista que no para de sonreír y hacer tonterías, que deja entrever que también lidia con sus propios problemas e inseguridades, quizá identificables para más de uno como el sentimiento de abandono y el enojo que provoca un divorcio.

Asimismo, el protagonista masculino, Kento tampoco se queda atrás como alguien que no destaca mucho y es serio en la mayoría de las situaciones, le fastidia que las personas estén sobre él a cada paso lo que vuelve normal que sea un mar de secretos y se reprima a sí mismo en cada aspecto de su vida, no obstante, cuando tiene la confianza de expresarlo, lo hace.

Amor de Gata es una película enfocada en los sentimientos románticos de Miyo hacia Kento y los recursos fantásticos que utiliza para conseguir el objetivo, luego enterarse que el plan falló y hacer de todo nuevamente para resolverlo con sus respectivas consecuencias, sean estas positivas o negativas. Viéndolo así ya no es tan diferente a otras obras del medio, pero como les he dicho en muchas ocasiones: se trata de mantenerlo interesante.

Ya no es suficiente ver a un personaje resolver un problema que él o ella misma provocó sino todo lo que tuvo que pasar tras bambalinas para motivarlo a hacerlo y eso es justamente lo más fascinante de la película, tiene un contexto tan claro y hermoso que es como si lo estuvieras viviendo tú mismo. Amor de Gata es conmovedora, impactante, emocionante y cómica, con altibajos sentimentales, fluida, intuitiva y ultimadamente una de las mejores películas que he visto este año, bien hecho.

DIGNO DE COLECCIONAR

Como el estudio de animación ni el equipo de producción explican con claridad lo que esta película nos hizo para prestarle atención, quizá su repertorio musical nos sirva como tercera pista más obvia al ser la cantante Yorushika quien terminó de pulir el filme con canciones dignas de coleccionar como “Usotsuki” y mi favorita “Hana ni Bourei”. Tampoco dejen pasar la oportunidad de escuchar al seiyuu Natsuki Hanae a quien conocerán por su papel en Kimetsu no Yaiba como Kamado Tanjirou, esta vez interpretando a Kendo, ¿se dieron cuenta de eso?

EN CONCLUSIÓN

No sé qué sexto sentido tuvimos los espectadores con Amor de Gata pero estábamos en lo cierto, es una película fantástica y valió la pena quedarse toda la noche despierta para verla (al menos en mi caso), tiene una historia que es confortante de ver acompañado o en solitario, proveniente de un estudio de animación al que solo le faltó aclararse la garganta detrás nuestro para hacernos girar y revisar todo lo que tiene para ofrecer, claro está que la película no es perfecta técnicamente y no quedé convencida con el final pero da igual, el talento está ahí.

Recuerden ver y leer otras reseñas, críticas y análisis para que su opinión sea más completa, nos vemos en una siguiente publicación.

¡Es de sabios compartir!

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