Cine/TV

Reseña | Harley Quinn: Birds of Prey

¡Ya vimos el spin-off de Harley Quinn y salimos contentos de la función! Aquí nuestra reseña.

Hace unos días, WB decidió cambiar el título de ‘Birds of Prey and the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn’ a, simplemente, ‘Harley Quinn: Birds of Prey’ después de un decepcionante resultado en taquilla durante su primer fin de semana de exhibición. El cambio de título es congruente con la visión general de la película, que se enfoca en Harley y cuya inclusión de las Aves de Presa como un equipo empoderado de chicas se sitúa sólo hasta su clímax. A pesar del nuevo título dudo mucho que mejoré la recepción comercial de este spin-off de DC.

La siguiente reseña contiene ligeros spoilers…

Si bien recuerdan, esta versión de Harley Quinn fue introducida en ‘Suicide Squad’, ese malogro fílmico que sí gozó de enorme éxito taquillero. Lo más notable de la interpretación de Margot Robbie es su habilidad de comprometerse a un personaje cuyo valor siempre estuvo intrínsicamente ligado a otro mucho más conocido -Joker- y aun así elevarlo a un protagonismo digno, sin traicionar la esencia original. Mientras que muchos criticaron a Jared Leto como el príncipe payaso del crimen en esa cinta, Robbie merece todos los elogios recibidos. Su inmadurez y narcisismo la vuelven adictiva, dentro de este mural de ferviente toxicidad masculina.

‘Harley Quinn: Birds of Prey’ arranca con el rompimiento de Harley y el Sr. J y con la introducción de este mundo, en cuya estética se asimila una fragua donde converge la violencia sugerida de los directores David Ayer y Zack Snyder con el “kitsch” neón de ambas ‘Batman’ de Joel Schumacher. Argumentalmente, es una cinta saturada de historias que se atan mediante la narración insistente de Harley (imposible no ver la influencia de ‘Deadpool’, especialmente con las libertades que brinda la clasificación ‘R’ en los Estados Unidos y el humor negro predilecto de ambos protagonistas).

Y a pesar de que ‘Birds of Prey’ tiene que introducir arcos narrativos para media docena de personajes ésta, en esencia, es una cinta de crimen de serie-B llena de turbulentos orígenes y desagravios. Huntress busca venganza por el asesinato de su familia, Black Canary quiere liberarse de trabajar para un megalómano psicópata, Rene Montoya busca justicia en un sistema corrupto en su núcleo y Cassandra Caine roba un diamante y se vuelve blanco de gente muy peligrosa. Cabe destacar los villanos Roman Sionis, también conocido como Black Mask (un Ewan McGregor deliciosamente masticando escenario) y Victor Zsasz, su compinche psicótico.

La dirección de Cathy Yen es efectiva en su balance de tono y en sus geniales secuencias de acción (coreografiadas por el mismo equipo de la serie de John Wick). Yen no teme relucir una violencia de género -como en esa incómoda escena donde Sionis obliga a una mujer a pararse en la mesa de su club y desvestirse- y de negar toda positividad para los roles masculinos en pantalla. Aunque, siendo justos, existe una carencia de moralidad hasta en el retrato de sus heroínas. La emancipación de Harley no radica en una limpia de consciencia sino en la refutación elemental del arlequín y cómo siempre debe obedecer a un maestro.    

Harley Quinn: Birds of Prey’ es muy divertida y audaz, y continúa la exploración del estudio por realizar spin-offs o cintas individuales que abandonen la fórmula Marvel de una historia interconectada. Lástima por la poca atención que ha recibido por parte del público. 

Comentarios

Reseña | Harley Quinn: Birds of Prey
Comments
To Top